Qué es el archivo de casos?

Estos números no son una mera opinión sino que surgen de trabajo realizado por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) junto a otras organizaciones antirrepresivas.

El Archivo de Casos de Personas Asesinadas por el Aparato Represivo Estatal en Democracia es un trabajo de sistematización que lleva adelante CORREPI desde el año 1994. De aquella primera experiencia de recopilación de casos en lápiz y papel, la organización de las agrupaciones antirrepresivas ha crecido y la circulación de información de casos se ha perfeccionado.

Desde la Juventud Insurgente venimos aportando a su divulgación y es así que este año presentamos el Mapa Interactivo del Archivo de Casos, una herramienta para el análisis territorial, accesible a través de internet, con un doble objetivo: facilitar la lectura del Archivo como fuente de investigación y contribuir a visibilizar la represión en democracia. Por un lado, el Mapa presenta visualmente el Archivo de Casos en su dimensión territorial, a partir de una base de datos que cruza edad de la víctima, fecha de muerte, ciudad, provincia, fuerza represiva, imputados en la causa, situación procesal y circunstancias del hecho. Esto permite Esto facilita el análisis del Archivo y se constituye como una herramienta para investigación y difusión de casos en todo el país.

Compartimos la consigna que sostiene CORREPI: una sociedad de privilegios solo se sostiene con represión. En la búsqueda por denunciar el lugar protagónico que ocupa el aparato represivo estatal en el éste orden social, presentamos esta herramienta. Esperamos también que, además de cumplir los objetivos planteados, sea de gran aporte para los compañeros de CORREPI en su militancia cotidiana.

Por qué hacemos el Archivo?

La necesidad, en nuestra militancia cotidiana, de mostrar lo invisibilizado y naturalizado de la represión, motivó a CORREPI a intentar, a partir de 1996, la sistematización de los datos disponibles sobre personas asesinadas por el aparato represivo estatal. Con estos datos, nos proponemos mostrar que el alcance y la extensión de la represión que padece el pueblo, responde a una política de estado. Un estado dividido en clases, que necesita de la explotación de la amplia mayoría del pueblo por una reducida minoría, y que, para poder garantizarla, inevitablemente hace uso de la violencia y la represión. Nuestro Archivo no es un pulido y perfecto trabajo estadístico por muchos motivos. El fundamental es que, a pesar de que perfeccionamos cada año los mecanismos de búsqueda y procesamiento de datos, la creciente invisibilización de los episodios represivos, especialmente los que afectan a los sectores sociales más vulnerables, hace que no lleguemos a conocer infinidad de casos. Hay provincias enteras de las que sólo contamos, como fuente, con lo poco que trasciende en los medios de comunicación a nuestro alcance. Se percibe, en cambio, la diferente calidad de información de que disponemos en las regiones donde hay activa militancia antirrepresiva, como sucede donde funcionan la organizaciones que, junto a CORREPI, integran el ENA (Encuentro Nacional Antirrepresivo) . Por eso, convocamos a todo el que lea el Archivo a revisar los datos, completarlos, corregirlos y aportarnos la información que falta.

Es imposible calcular la “cifra negra” del gatillo fácil y de las muertes en cárceles y comisarías o por la tortura. Sólo podemos afirmar que, permanentemente incorporamos, además de los casos ocurridos en el año en curso, otros de años anteriores, comprobando, en la práctica, que muchos homicidios perpetrados desde el estado no trascienden siquiera en esta humilde base de datos. Sirva como ejemplo de esto que, cuando llegamos a la Plaza de Mayo en noviembre de 2012, registrábamos 3.773 casos. Hoy registramos 4.011. De los 237 incorporados al Archivo a partir de entonces, sólo 217 ocurrieron en los últimos 12 meses, desde el 1º de noviembre de 2012. Los restantes 21 casos son de años anteriores. En segundo lugar, este no es un trabajo destinado solamente a cruzar datos y obtener gráficos, aunque contar con esos elementos demostrativos del alcance de la represión estatal sea sumamente útil y permita acceder a una realidad que padecemos a diario, pero que los distintos gobiernos ocultan con el fin de mantener su legitimidad. Con la confección del Archivo, CORREPI se propone generar una herramienta que sirva a la organización y la lucha antirrepresiva, poniendo a disposición de la militancia un reflejo aproximado de lo que es el día a día represivo en nuestro país. El objetivo de este Archivo, de su permanente actualización y de su presentación pública cada año, es aportar al análisis de la situación que vive nuestro país, contribuyendo a formar conciencia popular sobre la represión cotidiana como política de estado. Porque, adopte la forma que adopte, la represión es siempre de clase, y tiene la finalidad de perpetuar y profundizar la explotación.

Cómo hacemos el Archivo?

Las pautas que utilizamos para la construcción del Archivo son las siguientes:

1. Incluimos todo caso que implique la aplicación de política represiva estatal y la utilización de los recursos del aparato estatal, cuyo resultado sea la muerte de la víctima.

2. Respecto de los victimarios, incluimos todo caso en que los responsables sean miembros de las agencias represivas del estado: policía federal, policías provinciales, policía metropolitana, gendarmería, prefectura, servicio penitenciario, seguridad privada, grupos de choque tercerizados y fuerzas armadas.

3. Incluimos todas las modalidades represivas que utilizan los gobiernos, y sólo lo que responde a la aplicación de esas políticas estatales. El Archivo no es un conteo de “civiles muertos” en enfrentamientos con fuerzas de seguridad o de “lamentables accidentes”, sino de personas que murieron como consecuencia de la necesidad intrínseca de los gobiernos de reprimir.

4. A los fines estadísticos, desagregamos las modalidades en: gatillo fácil (fusilamientos); muertes de personas detenidas (que en buena medida corresponden a la aplicación de tormentos, e incluyen, también, algunos casos de desapariciones); fusilamientos en movilizaciones u otras protestas (es decir, los asesinatos cometidos en el marco de la represión selectiva); muertes intrafuerza o intrafamiliares (casos en que el autor utiliza, para “resolver” un conflicto interno o familiar, los recursos represivos que le provee el estado); causas fraguadas, o consecuencia de otros delitos y otras circunstancias (que incluye la mayoría de la desapariciones).

5. Cerramos la búsqueda de datos entre fin de octubre y principios de noviembre, de modo que buena parte de noviembre y todo diciembre se incluyen en el Archivo del año siguiente.

6. Recurrimos a toda fuente disponible, aunque las básicas son el contacto directo con los familiares o amigos de las víctimas; el chequeo sistemático de diarios nacionales y provinciales; el aporte que recibimos de los compañeros que, desde sus provincias, sistematizan y nos remiten información ya chequeada y los informes de otras organizaciones y de organismos oficiales que registran datos de interés .

Las conclusiones

Los datos registrados, con una acumulación de 18 años, permiten extrapolar tendencias y sacar conclusiones. Las que nosotros sistematizamos y exponemos se basan estrictamente en la información recogida, que, por más de una década y media, no ha podido ser desmentida ni puesta en duda por ninguno de los sucesivos gobiernos a los que señalamos como ejecutores de la represión estatal en su respectiva etapa. Pero debe quedar claro que el trabajo de compilar el Archivo y las conclusiones que sacamos de estos fríos números, son parte de la lucha organizada contra la represión que nos determina como militantes. Por ello, no esperen encontrar un trabajo aséptico, desligado de las convicciones y los principios. La contundencia de los datos sólo confirma, año a año, la necesidad de profundizar, en todo el país, la aplicación práctica de nuestra consigna fundacional: ¡CONTRA LA REPRESIÓN, ORGANIZACIÓN Y LUCHA!